Autor: borg

  • Aprender a negociar

    Aprender a negociar

    Resumen de un libro sobre el tema

     

    —Se puede ganar sin vencer a nadie.

    —El conflicto es consustancial a la vida.

    —Una relación madura avanza y se desarrolla cuando es capaz de gestionar el desacuerdo.

    —Si nuestros puntos de vista no son cuestionados, difícilmente aparecerá la reflexión.

    —No hay que tratar de evitar el conflicto.

    —Las causas del conflicto y de la frustración pueden permanecer en el inconsciente, pero no así las consecuencias.

    —Cuando la causa del conflicto es la envidia, la resolución es muy difícil.

    —Según el Talmud, las cosas no son como son; son como somos.

    —Las emociones son una parte fundamental del conflicto.

    —Es importante analizar a las personas que están en el conflicto y su relación.

    —A veces, el objeto del conflicto es espurio, detrás hay algo personal.

    —Fases del conflicto:
    1. Ocultación.
    2. Activación.
    3. Explosión.
    4. Agotamiento.
    5. Resolución.

    —El conflicto es un mentiroso compulsivo.

    —El conflicto nunca muestra su verdadera cara, siempre busca una debilidad colateral, para atacar.

    —Cuanto antes se identifique el núcleo del conflicto, más fácil será su resolución.

    —Una evidencia de que el conflicto ha aflorado a la luz, es la aparición de bandos.

    –¿Qué hacer entonces?

    —El cuadrante del conflicto:

    imponer | negociar
    ——————-
    abandonar | ceder

    —Cuanto más se prepara la negociación, más éxito tendrá.

    —Tips para la resolución del conflicto:

    1. Esperar a que el globo se desinfle.
    2. Diferenciar entre: hechos, opiniones y creencias.
    3. Preguntarte por tus imperativos categóricos y tus imperativos hipotéticos, así como los del otro.
    4. Si rebates, siempre con hechos.
    5. Si cedes, es para dejar claro que es para salvaguardar algo mayor.
    6. Hay que resolver ‘pájaro a pájaro’.
    7. No hay acuerdo sin equidad.
    8. Presentar una propuesta de acuerdo.

     

    —Citas importantes:

    —Adam Smith: «La mejor manera de satisfacer los intereses propios es cuidar de los intereses de aquellos que tienen lo que uno quiere.»

    —«Un estúpido es aquel que con tal de hacer daño al otro, es capaz de hacerse daño a sí mismo».

    —La envidia es el homenaje que el inferior tributa al mérito.

  • La fundación del Archivo General del Reino: Simancas

    La fundación del Archivo General del Reino: Simancas

    Es la fuente principal para el estudio de la administración pública española en los siglos XVI-XVIII.

    Los documentos del Consejo de Hacienda constituyen más de la mitad del archivo.

    Por Real Cédula de 1549, el rey Carlos V ordena enviar toda la documentación almacenada en Media al castillo de Simancas.

    Con este hecho, tiene lugar pues uno de los eventos más importantes en la Historia de España: La fundación del ARCHIVO GENERAL DEL REINO.

  • Aprender a negociar

    La liberalización de datos

    En esta obra, se describe de forma más académica el proceso revolucionario de la liberalización de todos los datos que estaban en manos de los gigantes tecnológicos del siglo XXI, y que en la obra El año de la abolición del dinero son denominados El antiguo régimen.

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    Apuntes del curso sobre epidemias de la John Hopkins en Coursera

    • Las preguntas iniciales: qué, quién, cómo y dónde.
    • Hay tres tipos de casos:
      • Sospechosos
      • Probables
      • Confirmados
    • Existen 2 tipos de vigilancia:
      • Vigilancia pasiva: buscar los casos entre la gente que llega al hospital
      • Vigilancia activa: investigar casos en la comunidad, entre la gente que llega al hospital.
    • Hay que establecer la definición de outbreak.
    • Concepto de LINELIST:
      • Es el archivo donde se resgistra la información del individuo.
    • Concepto de EPIDEMIC CURVE (curva epidémica):
      • Muestra el número de casos por día de enfermedad o cualquier otra métrica de tiempo.
    • Concepto de A POINT SOURCE OUTBREAK:
      • Son picos (algunos amesetados) en la gráfica. Ejemplo: un evento de fútbol.
      • También puede tener una forma de curva de Gauss con una gran cola, de ahí que se denomine en inglés: long tail distribution.
      • En el caso de que tengan forma de barras de diferente tamaño, indica que existe una exposición continuada al virus. Ejemplo: casos de contaminación d agua. En este tipo de gráficas, lo que importa es la raya horizontal que se traza atravesando todas las barras, y que indicaría la constante de riesgo. En estos casos, tendremos un número de frecuencia de casos parecidos todos los días, “with some random variation”.
      • Hay otro tipo de outbreak, que es el que se propaga de persona a persona. Y su representación gráfica suele estar compuesta por colinas de diferente tamaño unas seguidas de las otras.
    • La curva epidémica se puede describir en función de la variable de tiempo o en función de la variable espacio.
    • Concepto: período de incubación o incubation period.
      • Se define como el tiempo desde la infección hasta que los síntoams aparecen.
    • El siguiente paso es el de establecer el risk factor study en una población definida. Para ello hay que identificar las exposiciones al virus y calcular el Relative Risk (RR):
      RR = AttackRateinexposed/AttackRateinunexposed.

    Si el resultado es más grande que 1, hay relación.

    • The attack rate (AR)
      AR = Numberingroupdevelopmentdisease/numberingroup
    • Próximo capítulo: Introduction to surveillance
  • Aprender a negociar

    Notas del curso de aprendizaje automático del curso de la UPM

    Tipos de aprendizaje automático:

    1. Inductivo
      1. Supervisado
      2. No supervisado
    2. Deductivo
    3. Abductivo
    4. Evolutivo (algoritmos genéticos)
    5. Por analogía

    Un algoritmo se define como una secuencia de decisiones y acciones.

    Las redes neuronales pueden ser supervisadas o no supervisadas.

    Ejemplos de algoritmos no supervisados son:

    1. Análisis de dependencia
    2. Agrupamiento
    3. Redes neuronales

    Hay algoritmos de aprendizaje de naturaleza mixta, como son:

    1. Abductivo
    2. Genéticos
    3. De causa y efecto:
      1. por analogía
      2. razonamiento basado en casos

    Puede definirse el aprendizaje supervisado como la acción de modelar la relación entre la entrada y la salida.

    En el análisis de dependencia, el objetivo es el de descubrir relaciones significativas entre los datos.

    El concepto de transacción se define como la secuencia de sucesos y observaciones relacionados entre sí.

    En el caso de que interviena el tiempo, las secuencias se denominan series temporales.

  • Notas del curso de aprendizaje automático del curso de la UPM

    Notas del curso de aprendizaje automático del curso de la UPM

    Tipos de aprendizaje automático:

    1. Inductivo
      1. Supervisado
      2. No supervisado
    2. Deductivo
    3. Abductivo
    4. Evolutivo (algoritmos genéticos)
    5. Por analogía

    Un algoritmo se define como una secuencia de decisiones y acciones.

    Las redes neuronales pueden ser supervisadas o no supervisadas.

    Ejemplos de algoritmos no supervisados son:

    1. Análisis de dependencia
    2. Agrupamiento
    3. Redes neuronales

    Hay algoritmos de aprendizaje de naturaleza mixta, como son:

    1. Abductivo
    2. Genéticos
    3. De causa y efecto:
      1. por analogía
      2. razonamiento basado en casos

    Puede definirse el aprendizaje supervisado como la acción de modelar la relación entre la entrada y la salida.

    En el análisis de dependencia, el objetivo es el de descubrir relaciones significativas entre los datos.

    El concepto de transacción se define como la secuencia de sucesos y observaciones relacionados entre sí.

    En el caso de que interviena el tiempo, las secuencias se denominan series temporales.

  • Bibliotecomanía: imprenta y orígenes

    Bibliotecomanía: imprenta y orígenes

    [mkdf_section_title position=»» title_tag=»» disable_break_words=»no» separator=»no» text_tag=»» text_font_weight=»» tagline=»Locos por las bibliotecas» title=»Biblioteconomía y documentación» text=»En el año 1470, aparece la primera imprenta en París. «]
  • La Estructura textual y los marcadores del discurso

    La Estructura textual y los marcadores del discurso

    El objeto de estudio de este marco es, como su propio nombre indica, la conversación, y distingue para su análisis una serie de unidades en las cuales se estructuraría la misma. Aunque existen, por un lado, los planteamientos procedentes del marco inglés (que se ocupa de la macroestructura de los textos) y, por otro, las aportaciones de la escuela francesa (ocupado de su microestructura) , las dos propuestas tienen en común las siguientes unidades de estructuración: interacción, secuencia, intercambio, intervención (movimiento) y acto de lenguaje . En España, tenemos propuestas que han seguido estos marcos como las ya mencionadas más arriba de L. Cortés y M. Camacho y A. Briz junto con su grupo de investigación VALESCO.


    Para los estudiosos de la conversación cotidiana, los marcadores discursivos son partículas relevantes, ya que marcan la estructura de los textos. Según el planteamiento de Briz , los marcadores discursivos serían tipologizados en dos grupos: los argumentativos (que son explicados desde el marco teórico de Ducrot y Anscombre) y los metadiscursivos, encargados de la actividad formulativa, esto es, de evidenciar la ordenación y organización jerárquica de la conversación. A su vez también son vistos como aportes en la cohesión y coherencia discursiva.


    En cuanto al significado de los marcadores discursivos, según estas corrientes, estos variarían en función de la zona en que se encuentre dentro la conversación. Así pues, para el marcador discursivo bueno Briz distingue hasta siete funciones o valores .


    Otra de las corrientes lingüísticas que se ha ocupado de los marcadores del discurso ha sido La Gramática del Texto3. En España, uno de sus cultivadores más importantes en materia de marcadores discursivos es Manuel Casado Velarde. A continuación presentamos sus reflexiones en torno a la relación entre marcadores del discurso y funciones textuales:

    El punto de contexto -o la transición, si se quiere- entre la Lingüística del Texto y los marcadores textuales de un idioma reside en que los idiomas (al menos todos los que se conocen) disponen de estos recursos especiales, más allá de la oración, para expresar lo que venimos denominando sentidos o funciones textuales, organización del discurso, etc. Un enfoque coherente con tal comprobación debe llevar a plantearnos si, para expresar una determinada función textual, que conocemos en virtud de nuestra competencia textual, existe(n), alguna(s) forma(s), regulada(s) idiomáticamente en una lengua concreta.

    Desde la Lingüística Textual, los marcadores discursivos se conciben como materializaciones de funciones textuales. Así por ejemplo, el español dispone para expresar la función discursiva de la digresión, formas como por cierto, a propósito y a todo esto.


    La Gramática del Texto, que se apoya en buena parte de su fundamentación teórica en el funcionalismo de Halliday, ha recibido muchas críticas respecto al papel que cumplen los marcadores discursivos en su contribución a la coherencia 4 y cohesión textuales 5.


    A pesar de todo ello, de cara a nuestra investigación, este planteamiento, que va de las funciones textuales a las formas lingüísticas, resulta atractivo de implementar a nivel computacional. No obstante, todavía en el nivel teórico, existen problemas por resolver como la creación de una tipología de funciones textuales estándar. Ya el propio Casado Velarde reconoce este problema:

    Quede constancia de que no existe un catálogo exhaustivo de funciones textuales: las que aquí se citan son algunas de las que cuentan con piezas lingüísticas específicas en nuestro idioma. Por otra parte, con el fin de no hacer el repertorio demasiado largo, los marcadores que se enumeran, se remiten a veces a otra función, bajo la cual se ofrece la nómina – incompleta, como se verá – de marcadores textuales.

    En esta misma obra, este autor proporciona una tipología de 63 funciones textuales6, algunas de las cuales se pueden diferenciar claramente entre sí, mientras que otras son menos claras o tienen subtipos o poseen referencias a otros tipos (por ejemplo, culminación remite en su tipología a intensificación, y deducción a consecuencia), con lo que algunos tipos se cruzan y no está descrita exactamente cuál es la relación semántica entre ellos, como ocurre en el caso de aclaración y explicación, o en el de concesividad, oposición y contraste. Además, todos estos fenómenos se conceptualizan como funciones textuales cuando remiten a otros procesos más generales sobre la comunicación que no necesariamente deben ser textuales como la expresión de la deducción, la causa o la consecuencia; otros podrían también considerarse actos de habla, como por ejemplo, la refutación, el asentimiento, la afirmación o la aprobación; y otros, finalmente, aluden más que a funciones textuales, a cuestiones estructurales como, por ejemplo, la ordenación, la continuación, el cierre o el comienzo de discurso.

  • La Estructura textual y los marcadores del discurso

    Clasificación de los marcadores del discurso

    A continuación, presentamos una de las clasificaciones más sistemáticas que se han presentado dentro de los estudios de marcadores discursivos en español en el mundo académico hispanohablante. Existen otras tipologías como las ofrecidas por L. Cortés , A. Briz o C. Fuentes 2, pero buena parte de los criterios de estas clasificaciones son de naturaleza estructural, esto es, clasifican el marcador discursivo en función de unidades discursivas como acto, micro-acto, secuencia, etc. La implementación computacional de esta clasificación pasaría por la existencia de un corpus de textos anotados ya previamente en estas unidades estructurales. Sin embargo, C-Oral-Rom, como ya explicaremos en el capítulo correspondiente, solo está etiquetado en turnos y unidades prosódicas (unidades tonales y enunciados). Nos interesa por tanto la clasificación de J. Portolés porque basa su clasificación en el tipo de operación discursiva.


    Veamos la tabla 3.1 que hemos extraído de la obra de estos autores :

    ESTRUCTURADORES DE LA INFORMACIÓNComentadorespues, pues bien, así las cosas…
    Ordenadoresen primer,segundo lugar …
    Digresoresa propósito …
    CONECTORESConectores aditivosAdemás, encima, aparte, …
    Conectores consecutivospor tanto, en consecuencia, …
    Conectores contraargumentativosen cambio, por el contrario, por contra, antes bien, sin embargo, no obstante, con todo, etc.
    REFORMULADORESExplicativoso sea, es decir, esto es …
    De rectificaciónmejor dicho, mejor aún …
    De distanciamientoen cualquier caso, en todo caso
    RecapitulativosEn suma, en conclusión …
    OPERADORES ARGUMENTATIVOSOperadores de refuerzo argumentativoen realidad, en el fondo, de hecho
    Operadores de concreciónpor ejemplo, en particular, …
    MARCADORES CONVERSACIONALESDe modalidad Epistémicaclaro, desde luego, por lo visto
    De modalidad Deónticabueno, bien, vale, etc.
    Enfocadores de Alteridadhombre, mira, oye, etc.
    Metadiscursivos Conversacionalesbueno, eh, este, etc.

    Como se verá en el siguiente capítulo, en el que explicamos el modo en que hemos clasificado semánticamente los marcadores del discurso de C-Oral-Rom, convenimos con esta clasificación en su fundamentación teórica, pero de cara a la formalización tiene una serie de desventajas que dificultan su implementación computacional. Veamos por qué.


    En primer lugar, en esta tipología se diferencian cuatro grandes grupos de marcadores: estructuradores de la información, conectores, reformuladores, operadores argumentativos y marcadores conversacionales. No queda explicitado si los estructuradores de la información, los reformuladores y los marcadores conversacionales son o no conectores u operadores. Por tanto, en esta clasificación, la primera gran división está expresando simultáneamente dos tipos de información: la operación discursiva (ordenación discursiva y reformulación) y la categoría pragmática (conector u operador).


    En segundo lugar, se diferencian los marcadores de concreción, pero ¿dónde están los de generalización como en general o generalmente o por regla general? Si se distingue una operación como la concreción, por qué no se hace otro tipo para la generalización.


    En tercer y último lugar, el último grupo, el de los marcadores conversacionales recoge una tipología de fenómenos: modalidad epistémica, deóntica, enfocadores de alteridad y metadiscursivos, que poco tienen que ver entre sí, y que se han puesto junto bajo un criterio, esto es, ser propios de registro conversacional/oral, que no se aplica a la hora de clasificar el resto de los tipos de marcadores. Esto es, deben aplicarse los mismos criterios o parámetros para toda la clasificación de estas partículas en familias lingüísticas. Todas las clases deberían haberse definido en función de los parámetros seleccionados: conector u operador, tipo de operación discursiva y, por último, tipo de registro; y no unos tipos en función de si es conector u operador mientras que otros, en función de una operación o registro discursivo determinado, como el último grupo. Esta cuestión de los criterios de clasificación a la hora de establecer taxonomías tiene una enorme importancia en la Lingüística Computacional, entiéndase por tanto la crítica desde esta perspectiva.


    Por último, no se diferencia entre modalidad epistémica y evidencialidad. Por lo visto es un marcador evidencial, muy diferente a claro y desde luego, que son intensificadores de la certeza que el hablante tiene sobre el valor de verdad del enunciado.


    En este trabajo se propone ir de la semántica a las categorías léxicas y además, separar cada tipo de información en un sistema rasgos. En nuestro etiquetado, habrá un rasgo para cada fenómeno, y cada rasgo tendrá sus propios valores, de esta manera, por ejemplo, habrá un rasgo que sea modalización discursiva, y sus valores serán intensificación o atenuación.

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    Los marcadores discursivos: relevancia y argumentación

    Desde el marco de la Pragmática, los marcadores discursivos se han visto como modificadores del significado de los enunciados. Leamos las palabras de M. Zorraquino al respecto:

    El concepto de marcador discursivo remite a aquellas palabras que hacen referencia al proceso de enunciación, donde influye la posición del hablante con respecto a lo que está diciendo, la presencia de alguien que supuestamente está escuchando y la co-referencia a sendos contextos, discursivo y mental (de conocimientos, creencias, etc.), compartidos por hablante y oyente. Los marcadores del discurso se pueden ver como las huellas léxicas del propio procesamiento del discurso durante la interacción .

    Los estudios de Diane Blakemore , enmarcados dentro de la Teoría de la Relevancia, han puesto de manifiesto el significado procedimental o procedural (según las traducciones) de estas partículas en el discurso. Tal y como nos explica E. Montolío , desde esta perspectiva teórica, los conectores se entienden como pistas que el hablante utiliza a fin de dirigir cooperativamente el proceso interpretativo de su interlocutor. Su función principal sería la de imponer restricciones respecto a cuál debe ser el contexto en el que el enunciado que los contiene debe interpretarse, y en consecuencia, guían la trayectoria para acceder a dicho contexto, a través del reforzamiento de unas inferencias o la eliminación de otras que equivocadamente pudieran suponerse. En otras palabras, los conectores y otras partículas se conciben como instrucciones metapragmáticas para procesar la información nueva en el contexto cognitivo adecuado.


    La Teoría de la Argumentación, por su parte, también coincide con esta visión de los marcadores discursivos. Al igual que Blakemore, Anscombre y Ducrot estudian el modo en que estas partículas influyen en la consecución de los enunciados posteriores. Estos autores, junto con la nómina de investigadores españoles que han utilizado su marco de análisis a la hora de establecer la función y el significado de estas partículas (M. Tordesillas, C. Fuentes, J. Portolés, etc.), han hecho también aportaciones teóricas interesantes, de las cuales vamos a destacar las siguientes:

    1. La distinción entre los marcadores que son operadores y los marcadores que son conectores argumentativos.
    2. El estudio del significado de los marcadores en función de la Teoría de los Topoi.
    3. El estudio del significado de los marcadores a la luz de la Teoría Polifónica.

    La primera y segunda cuestión ya se trataron en el capítulo anterior. Hagamos aquí una breve introducción a la última Teoría, la última aportación teórica de los autores de la Teoría de la Argumentación, y a la luz de la cual se han estudiado muchos marcadores del discurso en español (por ejemplo, y ). Nos apoyamos en J. Portolés , para la explicación de la misma.

    Ducrot mantiene que el hablante no ha de ser concebido como una unidad. En cada acto de habla los seres humanos ponemos en juego tres tipos de personajes: el sujeto empírico, el locutor y el enunciador. El sujeto empírico es la persona real, el locutor es el que mantiene una posición discursiva, mientras que el enunciador es el que defiende un punto de vista determinado.

    Citando un ejemplo de J. Portolés, un padre y una madre pueden ser delante de su hijo dos sujetos empíricos y un mismo locutor, ya que representan delante del hijo una misma voz.

  • La Estructura textual y los marcadores del discurso

    Introducción a los marcadores discursivos en las teorías pragmáticas

    Con este capítulo entramos en el área de estudio de los marcadores del discurso, uno de los objetos de investigación más importantes no solo para la Pragmática sino también para otras disciplinas afines a ella como la Gramática del Texto, el Análisis Crítico del Discurso o el Análisis Conversacional.


    El capítulo está dividido en dos grandes apartados. En el primero de ellos se tratan cuestiones teóricas básicas en torno al concepto y delimitación gramatical de la categoría pragmática marcador discursivo. En la segunda parte, se expondrán, primero, las aportaciones más relevantes que las diferentes escuelas lingüísticas han hecho a la hora de dar cuenta del significado y funcionamiento de estas formas lingüísticas, y segundo, las aplicaciones de estos conocimientos al mundo de la Lingüística Computacional y de la Inteligencia Artificial.

  • La Estructura textual y los marcadores del discurso

    Definición de marcador discursivo y características gramaticales

    La definición oficial dentro del ámbito académico hispano sobre marcador discursivo es la siguiente:

    Los marcadores del discurso son unidades lingüísticas invariables, no ejercen una función sintáctica en el marco de la predicación oracional – son, pues, elementos marginales -, y poseen un cometido coincidente en el discurso: el de guiar, de acuerdo con sus distintas propiedades morfosintácticas, semánticas y pragmáticas, las inferencias que se realizan en la comunicación .

    A continuación, enumeraremos las características lingüísticas más importantes con las que se ha delimitado el concepto de marcador discursivo dentro de la gramática y las cuales han sido recogidas fielmente del capítulo dedicado a marcadores del discurso en la Gramática Descriptiva de I. Bosque y V. Demonte :

    1. Son unidades invariables.
    2. Poseen diferente grado de gramaticalización.
    3. Tienen una alta movilidad sintáctica, siempre que se trate de categorías mayores.
    4. Están delimitados por marcas entonativas.
    5. Carecen de la posibilidad de recibir especificadores y adyacentes complementarios, aunque hay excepciones como, por ejemplo, además en además de X.
    6. No se coordinan entre sí, pero se pueden coordinar con sintagmas que se sitúan en posición de inciso en el caso de los adverbios que funcionan como marcadores.
    7. No admiten negación.
    8. Cuando se encuentran dentro una unidad sintáctica, la relación sintáctica que guardan es con la totalidad del sintagma.
    9. No pueden ser destacados por perífrasis de relativo.
    10. Tienen diferentes grados de independencia con la oración en la que aparecen; algunos incluso pueden aparecer solos.
    11. Presentan diferente grado de autonomía.
    12. Pueden situarse en miembros del discurso que constituyen categorías léxicas y sintagmáticas muy diversas, no solo oraciones. Ejemplos de J. Portoléz y M.M. Zorraquino :
      1. Ilusión, imaginación y, en definitiva, arte.
      2. Además, europeos.
      3. O sea, mal.
      4. En todo caso, sinceridad.

    Estas son las características lingüísticas más importantes de los marcadores discursivos. Como ya se ha indicado durante su enumeración, no todos los marcadores del discurso cumplen todos los requisitos que se acaban de mencionar. Como bien ha puesto de manifiesto la Gramática Cognitiva , los marcadores del discurso también están sometidos a los procesos de gramaticalización y lexicalización propios de todas las lenguas en evolución. Esto hace que nos encontremos ante una clase bastante heterogénea y difícilmente estabilizable por criterios puramente formales. Así por ejemplo, el criterio de la invariabilidad es bastante relativo. J. Portolés señala explícitamente que debido a la aplicación de este criterio, se dejan fuera de este concepto algunas partículas como por este motivo, por eso, por ello, por esta razón, etc. Este es uno de los grandes problemas a la hora de decidir qué es marcador discursivo y qué no. M. M. Zorraquino y J. Portolés han establecido la invariabilidad como un parámetro discriminador. Nosotros no vamos a seguir este criterio. En este sentido, convenimos con las últimas investigaciones por parte de la Lingüística Cognitiva en materia de marcadores del discurso en que estas partículas, al igual que otras categorías, pueden analizarse desde los parámetros de periferia y prototipicidad. Así por ejemplo, un reformulador prototípico sería o sea o es decir; mientras que o si se quiere, si se prefiere, o lo que es lo mismo, si se prefieren otras palabras, dicho de otra forma, dicho de otra manera, dicho de otro modo, esto quiere decir que, quiero decir, serían ejemplos de marcadores discursivos menos gramaticalizados, y por tanto, se situarían, al igual que los pingüinos cuando hablamos de la categoría de aves o pájaros, en las periferias de la categorización de la realidad. Con lo cual, en principio proyectaremos nuestro modelo de anotación pragmática1 sobre aquellas formas lingüísticas que actúan en las zonas externas de la oración, y que por tanto no cumplen un papel temático dentro de la estructura eventiva del verbo. Esta es más o menos el grueso de palabras o formas lingüísticas que pretendemos abarcar, aunque como diremos más adelante, estamos intentando saber cómo determinados fenómenos se materializan lingüísticamente, con lo que aunque en principio este es nuestro radio de acción, también hemos incluido en nuestra lista palabras que forman parte de la oración como por ejemplo la formación se dice que, como marcador evidencial. En realidad, marcamos unidades con información pragmática, solo que las hemos decidido denominar marcador discursivo para no ampliar aún más la extensa nómina de denominaciones que este tipo de palabras ha recibido en la tradición lingüística[…].


    Pasemos ahora a profundizar más en la función que cumplen estas partículas en el discurso a la luz de los marcos teóricos más relevantes de la Pragmática.

  • La cita de la semana

    La cita de la semana

    Ten en mente que tu propósito y tu plan para lograrlo puede ser modificado de vez en cuando… lo importante es que comprendas el significado de trabajar siempre con un objetivo en mente y con un plan bien estructurado – Napoleon Hill, autor de Piense y hágase rico.

  • La cita de la semana

    La cita de la semana

    Ten en mente que tu propósito y tu plan para lograrlo puede ser modificado de vez en cuando… lo importante es que comprendas el significado de trabajar siempre con un objetivo en mente y con un plan bien estructurado – Napoleon Hill, autor de Piense y hágase rico.