Una palabra perdida es, tal vez, un acceso a la realidad perdido.

Teoría de la Inteligencia Creadora.

J. A. Marina.

Durante la introducción, hemos definido la Pragmática como el campo del saber que estudia el modo en que los seres humanos utilizan el lenguaje en los diferentes contextos de su vida diaria. Es en esta dimensión de la lengua donde más se evidencian las relaciones que el lenguaje guarda con otras dimensiones de la realidad como nuestra manera de ver y sentir el mundo o nuestra forma de relacionarnos con otros seres humanos. Dicha relación es la causa de que algunas propuestas que forman parte imprescindible de la fundamentación teórica de la Pragmática terminen trascendiendo el análisis de la forma lingüística e incluyan o bien el plano de lo sociocultural o bien el plano lo cognitivo en su concepción final del lenguaje y de la comunicación. A pesar de que existen iniciativas que pretenden unir estas dos dimensiones (la cognitiva y la sociocultural) dentro de un modelo general , esta dicotomía en la investigación pragmática solo es una manifestación más, entre otras, de un intenso debate científico en torno al universalismo o relativismo cultural. La Ciencia Cognitiva, hábida de buscar generalizaciones estables a la especie, dejó de lado en su primera etapa el nivel sociocultural. En este sentido, las corrientes más formalistas del lenguaje han dejado fuera también el problema del significado contextual. No obstante, dentro de lo que podríamos denominar el cognitivismo de segunda generación, también existen líneas de investigación que pretenden tender un puente entre lo cognitivo, lo social y lo lingüístico. Como ejemplo de la relación entre cognición y lenguaje no podemos dejar de señalar la Lingüística Cognitiva. Esta disciplina intenta dar cuenta de cómo interactúan la mente, el cuerpo y el lenguaje, y busca activamente las correspondencias entre el pensamiento conceptual, las experiencia corpórea y la estructura lingüística, al considerar que las categorías lingüísticas no son autónomas respecto de la organización conceptual y general y de los mecanismos de procesamiento mentales . Al mismo tiempo, dentro de la relación entre lo social y lo lingüístico, hablaremos de terrenos de conocimiento al margen de las Ciencias Cognitivas, tales como la Microsociología, la Etnometodología y el Análisis de la Conversación, que han dado también sus frutos a la hora de estudiar la relación entre lo social y los usos del lenguaje. No obstante, a pesar de estos avances, la Lingüística Computacional solo de forma reciente se está preocupando por la formalización del significado contextual.

Hace cinco años, en el congreso LREC2004, un informático de formación matemática me explicó que cuando él trataba con el lenguaje no veía palabras, sino que veía cadena de caracteres. Me gustaría con este capítulo, mostrar las raíces cognitivas y sociales del lenguaje; explicar, en definitiva, cómo el lenguaje, lejos de ser simples cadenas de caracteres, codifica conocimiento de la realidad, de la interacción social, del mismo intercambio comunicativo, y es además, un instrumento cognitivo para hacer comprensibles unas realidades en términos de otras.

La línea argumentativa que vertebra este capítulo está orientada a ilustrar el modo en que interactúan entre sí estos tres niveles: lo lingüístico, lo socio-cultural y lo cognitivo-mental. Los fenómenos que queremos etiquetar son un buen ejemplo de la interacción que existe entre cerebro-mente, sociedad-cultura y lenguaje, y así lo ilustraremos a lo largo de nuestra exposición. En este capítulo, presentaremos las raíces cognitivo-sociales del ya conocido tema de la subjetividad en la lengua, e introduciremos brevemente la dimensión cognitivo-social de los fenómenos que conforman nuestro modelo de anotación pragmática y que posteriormente, en el capítulo cuatro, describiremos con más detalle desde una perspectiva lingüística. Con un afán didáctico, vuelvo a enumerar los fenómenos que se tratan en este trabajo: evidencialidad, metáfora, certeza, acción, emociones, razonamiento y deixis. La categoría pragmática en la que vamos a centrarnos para el estudio de dichos fenómenos son los marcadores del discurso. Aunque ya lo hemos señalado, volvemos a reiterar que la Lingüística Computacional, la Inteligencia Artificial y la Enseñanza de Español a Extranjeros deberán conocer el origen y trascendencia de estos fenómenos si quieren plantearse el problema del significado de los enunciados y de los textos. El componente común de estas tres disciplinas es la reflexión sobre el lenguaje desde la perspectiva del desconocimiento del código, aunque con la diferencia de que la máquina y el hablante no nativo guardan recursos de diferente naturaleza para enfrentarse a una nueva codificación lingüística procedente de una nueva interpretación de la realidad.

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